La cocina política es presentado por:
Publicado el 15 de marzo, 2018

Napoléon de Créme Brûlée del Presidente Piñera

Autor:

Pía Orellana

Presidente, le dedico este postre ya que, así como Napoleón, es hora de ordenar la casa. Las revoluciones alteran el escenario pero a la vez, presentan grandes oportunidades.
Autor:

Pía Orellana

 

(De 8 a 10 comensales)

1 vaina de vainilla

2 tazas de crema para batir

1 taza de leche

½ taza de azúcar

10 yemas de huevo

6 hojas finas de hojaldre

Manjar blanco

Manzana a gusto

Murta caramelizada

Súper domingo. Partimos temprano, unos saliendo de La Moneda, otros llegando a Cerro Castillo, y el resto de los mortales frente al televisor, para no perderse detalle de este evento republicano, donde unos se despiden y otros toman posesión de Palacio por los próximos cuatro años. Yendo al detalle, bonita última foto de Michelle junto a sus ministros en el Patio de los Naranjos, donde pudimos apreciar la sonrisa (de alivio) de muchos de ellos y, en cambio, una mueca (de incertidumbre) en otros pocos. Más lindo aún fue ese “Ya no vuelvo… A esto, no vuelvo” de la ex Presidenta. Ahora sí que me quedo tranquilo.

Al más puro estilo de festival de la canción veraniego, los miembros del gabinete oficialista saliente transitaron por la alfombra roja junto a sus parejas, saludando como auténticos rock stars a sus adherentes y sonriendo a las cámaras mientras caminaban a los autos que los llevarían a Valparaíso. Espero que hayan disfrutado su último viaje con chofer, porque la vuelta a Santiago fue en bus no más.

Mientras tanto, al Senado y la Cámara de Diputados llegaban los flamantes nuevos parlamentarios para jurar y elegir a sus presidentes. Eso sí, creció la casa, aumentó el número y también el colorido. Pintoresco, por decir lo menos, el atuendo de Florcita Motuda y emplumada, por no decir disonante, la tenida de la Abuela del Frente Amplio.

Por su parte, los nuevos ministros transitaron por una alfombra igual de roja a la casona de Cerro Castillo, palacio de verano de los años 30. Ahí sellaron su compromiso de dormir poco y trabajar mucho. Y la primera prueba de ello no se dejó esperar. Mientras el jefe, quien todavía no asumía pero impulsado por su incontinencia laboral, se reunía con el Presidente Macri, ellos esperaban a pleno sol, ordenados y sonrientes sobre la tarima para inmortalizar la portada de los diarios al día siguiente.

El Congreso fue testigo de la presencia de importantes autoridades, entre ellos, varios presidentes y un Rey. Pero el que se robó la película fue el mandatario de nuestra vecina Bolivia, quien de selfie en selfie dejó satisfechos a los niños del Frente Amplio, mientras el rey Juan Carlos dormía a su lado.

No faltó la farándula, entre ellos, Don Francisco, la buenamoza Cecilia Bolocco y un sofocado Negro Piñera, quien se vio obligado a salir de la sala de tanto calor. Mientras se recuperaba, no dejó de mostrarle a la prensa su invitación a la ceremonia, gesto que nos recordó el bendito papelito de los 33 que su hermano mostró a quien quisiera ver. Al que no pude encontrar fue al Checho Hirane.

Finalmente llegó la Señora a bordo del mítico Ford Galaxy y con ella comenzó la ceremonia, esta vez encabezada por el nuevo presidente del Senado, Carlos Montes, parlamentario de larga trayectoria pero sin experiencia en bandas presidenciales. De hecho, la Michelle tuvo que ayudarlo porque fue incapaz de ponerla “derecha”. Supimos después que la piocha no era la original, lo que quedó claro cuando se le cayó al recién investido Presidente, regalando el primer Piñericosas de este segundo mandato.

Mientras resonaba el “sí juro”, en el Palacio de Cerro Castillo ajustaban los últimos detalles del almuerzo: centolla magallánica, asado de tira con pastelera de choclo, chalotas y tomates asados. De postre, Napoleón de Créme Brûlée con manjar blanco, manzanas y murta caramelizada, deliciosamente destacable.

Presidente Piñera, le dedico este postre ya que, así como Napoleón, es hora de ordenar la casa. Las revoluciones alteran el escenario pero a la vez, presentan grandes oportunidades. Aquí le dejo la receta para que la vuelva a disfrutar y recuerde este gran día:

Precalentar el horno a 140 grados. A continuación, retirar las semillas de la vainilla y mezclar las vainas, la crema y la leche en una cacerola a fuego lento hasta que burbujeé, pero sin llegar a hervir. Aparte, mezclar las yemas con el azúcar y a batir. Agregarlo luego a la crema y calentar a fuego lento, también sin dejar hervir.

En una fuente, poner una capa de hojas de hojaldre y sobre ella la mezcla recién preparada y más hojas encima. Hornear a baño María por alrededor de 35 a 40 minutos, retirar y refrigerar por al menos tres horas.

Una vez listo, emplatar el Napoleón acompañado con manjar blanco, manzanas y murta caramelizada. ¡Vamos Presidente! Dicen que la comida es el camino para llegar al postre y éste siempre nos tiene que sorprender. Mucha suerte.

También te puede interesar: