La cocina política es presentado por:
Publicado el 11 de abril, 2018

La cocina política: La Sopa de Otoño del Ministro Hernán Larraín

Autor:

Pía Orellana

El que brilló con luces propias esta semana fue el ministro de Justicia, Hernán Larraín. Y no fue precisamente por correr en el Maratón de Santiago, sino que por sus desafortunadas palabras recogidas por un matutino. Su declaración “la mayoría de los jueces son de izquierda” despertó y provocó en forma gratuita a los miembros del Poder Judicial y a la oposición, quienes, como niños, disfrutaron de este regalito.
Autor:

Pía Orellana

 

 

Sopa de Zapallo y Jengibre

(Para los jueces)

1 kg de zapallo

75 grs de jengibre

Hojas de menta y ramitas de ciboulette

Aceite de oliva

1 litro de caldo de verduras

125 ml de leche de coco

½ cucharada de merkén

1 limón

Pensé que nos habíamos librado de él, pero no. Con su larga cabellera y abundante barba volvió al matinal el geógrafo Marcelo Lagos, luego de que por más de 40 largos segundos se moviera la tierra producto del madrugador temblor grado 6.2 que nos regaló Punitaqui. Vimos nuevamente al profesor moviéndose a sus anchas, tratando de explicar lo inexplicable y generando aún más ansiedad.

Hubo otro movimiento telúrico, pero esta vez remeció a la DC. El epicentro fue el senador por la Araucanía Francisco Huenchumilla quien, reticente a la participación de sus camaradas en las distintas comisiones citadas por el Presidente, no le bastó con criticar la asistencia de la ex candidata, Carolina Goic, a la Comisión de Seguridad, sino que además, se fue con todo contra Matías Walker. Según sus propias palabras, el diputado andaba por los ministerios ofreciendo su colaboración a la derecha. Y no contento con eso, agregó: “Mientras, el Gobierno barre con tus camaradas en todo el país”. ¿Habráse visto razonamiento igual? Senador, me está comenzando a irritar su actitud. Primero, sus comentarios no aportan a la política de acuerdos, tan valorada antes del fracasado gobierno de la Nueva Mayoría y, segundo, más que preocuparse por los despidos de sus camaradas, hágase cargo de modernizar y hacer más eficiente nuestro Estado, el que no está concebido para pagar favores. Entienda, sus correligionarios no tienen por qué ser funcionarios públicos.

Y hablando de senadores, no puedo dejar de mencionar al representante de Arica, José Miguel Insulza. Conocido como “El Panzer” en alusión al poderoso carro de combate Panzerkampwagen, a estas alturas personalmente le cambiaría el apodo a “La Trola” en honor a la tradicional “citroneta” de los años 70. Y es que, bajarse a último momento de la mesa de trabajo convocada por el gobierno porque el PS no le dio permiso, me parece francamente triste. Tan bullada fue su deserción, que el maestro Joe Black lo escogió como protagonista de su columna del domingo pasado en El Mercurio.

Pero el que brilló con luces propias esta semana fue el ministro de Justicia, Hernán Larraín. Y no fue precisamente por correr en el Maratón de Santiago, sino que por sus desafortunadas palabras recogidas por un matutino. Su declaración “la mayoría de los jueces son de izquierda” despertó y provocó en forma gratuita a los miembros del Poder Judicial y a la oposición, quienes, como niños, disfrutaron de este regalito. Estimado ex senador, no creo que su jefe haya estado muy feliz con sus palabras. Llevan poco más de un mes de gobierno y capacito que también le toque ser interpelado en la Cámara de Diputados después del ministro de Salud, Emilio Santelices.

Como mi elegido de la semana, le tengo que seleccionar un plato reconfortante que le permita pensar bien y reflexionar sobre la mejor manera de designar y elegir a los jueces y notarios. ¿Qué le parece una sopa? Es un plato perfecto, considerando que está comenzando el otoño y la temperatura está bajando y, de pasadita, aprovecho de hacerle honor a mi abuela, quien acostumbraba a estrenar la temporada de sopas con la caída de las primeras hojas.

Qué mejor que una crema de zapallo y jengibre: el zapallo aporta la calidez y el jengibre un toque ácido. Mejor aún si le agregamos la picardía del merkén y los aromas de la menta y el ciboulette.

Vamos a la cocina, ministro, e invite a los honorables de la Corte Suprema para que lo acompañen, partiendo por el vocero, Milton Juica. Despierte a Lamberto Cisternas y a Hugo Dolmestch y que se hagan cargo de picar el zapallo y el jengibre. Que Haroldo Brito los saltée con aceite de oliva hasta que estén blandos. Para equilibrar la cosa, pídale a la ministra Gloria Ana Chevesich que en una olla haga hervir el caldo de verduras junto a la leche de coco y el merkén y que lo cocine a fuego lento por 40 minutos.

Cuando estén todos los pasos anteriores listos, tome usted el control. Ponga todo en una juguera y mezcle hasta formar una crema. Al servir, añada una hoja de menta, un poco de ciboulette picado, limón y un chorrito de leche de coco.

Pasen a la mesa y convide al resto de los ministros de la Corte Suprema. Abra un buen vino y levante la copa para un brindis. Le recomiendo que parta excusándose, siguiendo los pasos del Cardenal Ezzati, quien se disculpó con los perros y los gatos por confundirlos. Le aseguro que los comensales van a sentirse más tranquilos y podrán disfrutar de su rica sopa y de paso calentar el cuerpo, porque el otoño recién comienza.

@politicaycocina

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