La cocina política es presentado por:
Publicado el 25 de enero, 2018

La cocina política: El Pulmay del próximo gabinete

Autor:

Renato Gaggero

Les voy a dedicar a los 23 próximos ministros el plato de esta semana. La intención es que junten fuerzas con un sabroso y reponedor Curanto en olla, popularmente conocido como Pulmay, cuyo sabor, cuando está bien preparado, supera con creces al de sus ingredientes por separado. No perdamos más tiempo y vamos a la cocina.
Autor:

Renato Gaggero

 

 

mecha corta ok

@politicaycocina

Pulmay o Curanto en olla

(Para todo el gabinete)

2.5 kilos de costillar de chancho ahumado

15 trutros de pollo

7 longanizas ahumadas

35 choritos en su concha

35 machas en su concha

35 cholgas en su concha

35 almejas en su concha

2 repollos

3 cebollas

4 cabezas de ajo

4 ajís cacho cabra

1,5 litros de vino blanco

15 papas chilotas

 

Se fue el Papa y se acabó el misterio. Finalmente, el Presidente electo terminó con las especulaciones y dio a conocer su gabinete, echando por tierra las innumerables listas que recibimos vía WhatsApp con supuestos ministros, gran parte de los cuales brillaron por su ausencia en la ceremonia oficial celebrada en la sede del Congreso de Santiago. Ahí, cada uno de los 23 elegidos pasó adelante y se comprometió solemnemente a ponerse a disposición de Sebastián Piñera y su programa de gobierno por los próximos cuatro años.

Así comienza a instalarse la nueva administración y, qué mejor prueba de ello, fue escuchar al jefe confundiendo a Diego de Almagro con Pedro de Valdivia, culpando ­–sin ponerse colorado– a uno de sus futuros ministros por el condoro. Una página más para el tercer tomo del popular Piñericosas que se editará en cuatro años más y que, de seguro, estará sobre mi velador.

Volvamos al gabinete. Tu discurso, Sebastián, partió bien. Debo reconocer que tu mensaje es más sólido y amigable que el de tu primer gobierno. Me gustó eso de “progreso es mucho más que crecimiento económico”, refiriéndote (supongo) al desarrollo humano con calidad de vida. Aplaudo la intensión de modernizar el Estado, de abrir las puertas para recibir buenas ideas y la disposición para dialogar con miras a una sociedad con más oportunidades. Y bravo también por la frase “nadie se quedará atrás si tropieza”. Todo muy lindo, pero atención: tú y tus 23 van a tener que trabajar duro y dormir poco para no tener que comerte tus palabras. No va a ser fácil hacer realidad “los tiempos mejores” prometidos.

Y los ministros, víctimas de los futuros y reiterados desvelos, serán los protagonistas. Algunos ya trabajaron contigo, otros pobres no sospechan con la chichita que se están curando, pero van a descubrirlo luego y de seguro las redes sociales van a ayudar a que la chaucha les caiga rapidito. Sólo bastaron un par de minutos para que éstas se llenaran de todo tipo de comentarios desde “más de lo mismo” hasta algunos que hablaron de audacia y falta de complejos. Sea como sea, muchos captamos ese toque “social” que se nos viene, marcado por la protección a la clase media, la preocupación por la inseguridad ciudadana, la calidad de la salud, la educación y las pensiones… ¡Por Dios que están altas las expectativas! Y más vale que nos cumplan, porque nos aburrimos de la incertidumbre.

Precisamente por eso, es que les voy a dedicar a los 23 próximos ministros el plato de esta semana. La intención es que junten fuerzas con un sabroso y reponedor Curanto en olla, popularmente conocido como Pulmay, cuyo sabor, cuando está bien preparado, supera con creces al de sus ingredientes por separado. No perdamos más tiempo y vamos a la cocina.

Que pase primero tu futuro comité político compuestos por tu círculo de hierro: Chadwick, Pérez, Blumel, Larraín y Moreno. Que ellos pongan una gran olla sobre el fuego con aceite. Cuando esté caliente, que añadan las cebollas cortadas en aros, las cabezas de ajo y el ají cacho de cabra. Una vez que la cebolla esté dorada, que agreguen las carnes, partiendo por el pollo. Que también lo doren un poco y luego sumen las longanizas cortadas en rodajas y el costillar de cerdo en trozos regulares. Que coronen la olla con las papas chilotas bien lavadas y cocinen todo a fuego lento.

Luego, que el resto del gabinete se organice y cubra las carnes y papas con hojas de repollo. Sobre ellas que pongan las machas, almejas, cholgas, choritos y que vuelvan a cubrir los ingredientes con más hojas. Agreguen después un litro y medio de vino blanco, dos litros de agua y tapen herméticamente la olla. Les aconsejo que pongan paños sobre la tapa para que no se escape el vapor.

El resto, sólo paciencia. Hay que dejar la olla al fuego por un poco más de una hora para que el líquido inunde las carnes y el vapor cueza los mariscos. Al abrirlo se encontrarán con un caldo único, aromático, sabroso y consistente, lo que no se logra si los ingredientes no son los adecuados.

Este es justamente el resultado que esperamos del gabinete. Una combinación de destreza técnica y política, donde la preocupación y dedicación de cada integrante logre conformar un gran equipo. Que los logros personales queden fuera y que la suma de los 23 sea exponencial y supere con creces las expectativas. Señores ministros, no será fácil, pero ¡vamos que se puede!

Reconozco que me voy tranquilo de vacaciones. Después de tanto trajín político, el que me tuvo atareado semana tras semana por casi un año, me merezco una escapadita. Tomaré mis ollas y cuchillos, unas buenas botellas de vino y me perderé en la cocina. Les prometo que no abriré el diario ni miraré el teléfono durante un mes.  Nos vemos en marzo.

 

También te puede interesar: