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Publicado el 05 de julio, 2018

La cocina política de Mecha Corta: El Seco de Cordero de Gonzalo Blumel

Autor:

Mecha Corta

La estrella de la semana es el chico maravilla, el ministro secretario general de Gobierno, Gonzalo Blumel, que hoy está en el ojo del huracán dada la “sequía legislativa” de la que muchos hablan. Blumel es el encargado de negociar los proyectos con el Parlamento y, sumando y restando, hay que admitir que los viajes a Valparaíso no han sido tantos.
Autor:

Mecha Corta

 

 

Seco de Cordero
(Para Blumel y sus invitados socialistas)
1 kilo de pierna de cordero
5 dientes de ajo picados
Vinagre rojo
¼ cucharadita de comino
1/2 taza de aceite vegetal
2 tazas de cebollas rojas picadas
1 cucharada de ají panca molido
1 cucharada de ají amarillo molido
1 taza de cachina
2 cucharadas culantro picado
Sal y pimienta

¿Dos kilos de plateada o dos kilos de pechugas de pollo? Quizá un par de mallas de paltas o mejor siete kilos de papas. Parece que no; reconsiderando, lo mejor serán seis litros de vino tinto en caja pagados con los $7.000 extra que aparecerán en mi cuenta (y en la de otros 13 millones de compatriotas) en septiembre próximo. Todo, como resultado de la compensación de CMPC por el caso de colusión en el Confort. Así es no más, tuvimos que esperar más de 18 meses desde que la empresa depositara los fondos en el Banco Estado en marzo de 2017 para poder gastarnos esos pesitos que harto bien nos vienen a todos. Ahora, admitamos que no nos vamos a ganar el premio mundial en “agilidad en trámites”, pero valoremos que la compañía haya reconocido su error.

El Presidente Piñera continúa guiñándole el ojo a algunos de la ex Concertación. Esta vez, la mira la puso en Alejandro Jadresic, ex ministro y presidente de la Comisión Nacional de Energía del gobierno de Eduardo Frei Ruiz Tagle. El hombre fue elegido por Piñera para presidir la Fundación Chile junto a Mariana Aylwin quien, además, lidera la mesa Todos al Aula convocada por el gobierno. Esto, justo en momentos que la Falange comienza a definir la ruta de la mano de su nuevo presidente, Fuad Chahín. Por suerte el hombre no está solo, lo acompaña la vieja guardia decé, liderada por Genaro Arriagada, Rene Cortázar y el Chico Zaldívar. Con estos próceres, debería haber garantías de que se descarte cualquier intento de alianza con los comunistas. Ojalá se definan por el camino escrito por sus fundadores en el año 1935, donde la alternativa de sentarse en la mesa con el partido de la hoz y el martillo no existía.

Las discusiones en Chile Vamos continúan y, como en una pelea de box televisada un viernes en horario prime, se enfrentan los conservadores con los liberales del sector. En una esquina, y liderados por la UDI, se instalan los partidarios de alegar ante el Tribunal Constitucional el reglamento de objeción de conciencia. En el otro costado, se ubican los que están dispuestos a que el tema se vote en el parlamento sin consultarles a los honorables. En medio del segundo round, interviene el Presidente Piñera, aclarando que su gobierno busca compatibilizar –respetando la ley– ambos derechos en discusión: el de atender a las chilenas enfrentadas a una de las tres causales y al derecho de objeción de conciencia del médico tratante. Sólo un recordatorio, amigos políticos: la unión hace la fuerza.

La estrella de la semana es el chico maravilla, el ministro secretario general de Gobierno, Gonzalo Blumel. Este muchacho que redactó el programa de gobierno de su jefe y que llega con su mochila y sus cuadernos muy temprano a Palacio, es el más joven del gabinete y, a la vez, uno de los más respetados. Sin embargo, hoy está en el ojo del huracán, dada la “sequía legislativa” de la que muchos hablan. Blumel es el encargado de negociar los proyectos con el Parlamento y, sumando y restando, hay que admitir que los viajes a Valparaíso no han sido tantos. Por eso, le voy a dedicar el plato de esta semana y, ya que estamos hablando de “sequía”, se me ocurrió preparar un Seco de Cordero, un plato de origen peruano que de seco no tiene nada.

Ministro, le voy a recomendar que parta por una visita a la Vega Central y que pase directo al pasillo de los peruanos. Ahí puede comprar todos los ingredientes que no encontrará en el almacén de la esquina. Invite al senador Álvaro Elizalde y a sus camaradas socialistas; quizá el trabajo en la cocina les baje un poco la ansiedad. Que ellos se hagan cargo de poner a macerar la carne de cordero junto al ajo picado, vinagre, comino, sal, pimienta y una taza de cachina en un bol por alrededor de dos horas. Luego, en un sartén, que doren la carne y la reserven. Ahora le toca a usted. En el mismo sartén, dore la cebolla junto al ají de panca y el amarillo, sin olvidarse del culantro. Después agregue el cordero y deje cocinar por 30 minutos más.

Ministro, antes de pasar a la mesa, preocúpese de poner una carpeta en cada uno de los puestos de sus invitados socialista con los proyectos de ley en los que ha trabajado. Invítelos a pasar, que prueben este maravilloso y jugoso plato y sírvales una buena copa de vino. Que por ningún motivo vayan a abrir la carpeta, eso es para después. Ahora el objetivo de esta reunión es relajarse, degustar de este manjar peruano y, de pasadita, entender que “no todo se resuelve con más leyes”. Provecho.

@politicaycocina

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