Gastronomía es presentado por:
Publicado el 15 de febrero, 2018

Dos comedores para descubrir en Reñaca

Autor:

Renato Gaggero

Autor:

Renato Gaggero

Delirante novedad

Espacio nacido en Reñaca que cuenta también con una sucursal en Viña del Mar. Marchaban casi en piloto automático y ya llevaban más de una temporada sin novedades. Cuando estábamos a punto de pasarlo a la lista negra de comedores, emerge con carta nueva y propuestas renovadas. A saber, sus ya consolidados Montaditos que ya tienen una rúbrica identificable. Destacan porque son bocadillos pródigos de sabor como el de Sopaipilla con pulled pork y mousse de palta. Otros, Gua-Bao, los tan de moda pancitos al vapor, estilo taiwanés, con cerdo agridulce y vegetales crocantes y el Mexicano, sobre tortilla, cochinita pibil, porotos negros picantes, yogurt y cilantro (también nuevo).

Otro es el de Polenta y champiñones en hamburguesa y un top de crocante de parmesano (en la foto) y aprobamos un fresco Ceviche Thai y Camarones Vietnamitas (en la foto) que figuran entre los Piqueos del Mar. En carta, también desfilan tentadoras alianzas como las que proponen los Piqueos de Campo: Cheescake de queso de cabra con mermelada de tomates y aceite de albahaca, la Focaccia Delirio, con pomodoro, ricota con aceite de trufa, rúcula y tomates asados. En líneas generales una cocina sencilla, sabrosa, que recoge influjos de los éxitos de la culinaria global, con un perfil mediterráneo. Excelente opción para compartir en pareja o con amigos al caer la tarde.

Delirio. Av. Central 153, Reñaca (ver mapa). Tel. 32 3280290.

Un comedor que se reinventa

Un espacio ya conocido en Reñaca. Donde antes funcionara Casa Errázuriz, se ha instalado una propuesta acotada de platillos y tentadores entrantes con una vocación directa por despachar recetas tradicionales con un twist y un viso de modernidad. Así lo revela un fresco y estético Tártaro de res, con una yema de huevo tempurizada que corona la presentación. Sabor y efecto estético en agradable complicidad.  También probamos un Pulpo grillado a la parrilla sobre láminas de papa y camotes, con pimiento dulce y pebre de pimientos del piquillo. Otro recomendable es un Hojaldre de crustáceos en un gran buñuelo relleno de jaiba y camarones, con salsa sweet chile y alioli de cilantro. La cocina en los fondos tiene presencia de clásicos como el Pato a la naranjaCaldillo de Congrio, Raviolón relleno de osobuco y una Plateada en cocción lenta. Hay un ápice de menor sofisticación que su predecesor, pero aun así le basta para asentarse como un bastión de sabor, que post playa es perfecto. Si tienen la suerte de una puesta de sol en todo su esplendor, la velada toma ribetes superlativos.

Además, disponen de una carta de vinos funcional y con inserciones de vinos regionales como los impecables de Tinta Tinto y uno de sus estrenos: su blanco Big Fish, un vino que a pesar de su nariz tropical y veraniega, es fresco y de una elegante acidez que lo hace un excelente consorte para los bocados descritos.

Emilia. Edmundo Eluchans 595, Reñaca (ver mapa). Tel. +569 9 542 2266.