Gastronomía es presentado por:
Publicado el 10 de mayo, 2018

Comer, beber, bailar

Autor:

Rodrigo Martínez

Lorenza Bistró reúne todo lo que uno pudiera pedir: buena cocina, buena coctelería y la posibilidad de disfrutar de ambos tanto a la hora de almuerzo como en la noche en un ambiente tipo discotheque.
Autor:

Rodrigo Martínez

Un bar con buena cocina es un bicho raro, que si se encuentra en el camino uno ya comienza a cruzar dedos para que ese status quo se mantenga al menos por una temporada. Pero cuando uno encuentra un espacio que además de un respetable comedor dispone de una barra bien apertrechada y con una propuesta con personalidad, ya la cosa está lo suficientemente bien. Si a esto le agregamos un encendido ambiente nocturno, con un espacio que muda a club, casi una discotheque, la propuesta es bastante especial.

Si ama la paz y tiene fobia a los decibeles en código de 120 beats por minutos, mejor le recomendamos otro soundtrack, o bien, hacer una reserva más temprano para apreciar su propuesta comestible. Mejor aún si va de día, porque hace apenas semanas han inaugurado un servicio de menú de almuerzo entre las 13 y 15 horas. Por las noches, eso sí, la consigna es disfrutar de un ambiente ecléctico y animado, entre elegante y desenfadado.

En Lorenza Bistró manda la propuesta del chef Cristián Urrutia, quien trabaja con tino y delicadeza productos de la Patagonia en un código de cocina contemporánea. Hay entrantes que son un verdadero compilado con los greatest hits de los mares del sur. En el platillo llamado Océano de la Patagonia (en la foto) encontramos centolla, pulpo, navajuelas, los tersos y distintos ostiones magallánicos (sin ese coral de rojo furioso y una tersura mayor), camarones, todo esto sobre puré de palta. Si busca platillos sin puntos bajos le recomendamos el Asado de tira cocinado al vacío por 22 horas con jardín de vegetales (papa nativa, cebollas encurtidas, zanahoria baby) sobre puré de hongos, o el infalible Filete ahumado en madera de cerezo ($13.900) con cremoso de coliflor en aceite de trufas y habas glaseadas.

Hay cócteles que son indulgencia pura y perfectamente podrían reemplazar un postre. Es el caso del Xocolat, con Johnnie Walker Gold, licor de Falernum, bitter de chocolate azteca y espuma de cítricos”.

Deje espacio para considerar su propuesta en coctelería, a cargo del finalista de World Class, Pablo Prufer, uno de los bartenders más destacados de la escena local. Hay cócteles como Oro Negro, con pisco, carbón activo, vinagre de manzana, syrup de sauco poleo, cedrón, albumina, placa de caramelo negro con frutos secos tostados; un gran juego de texturas. Hay otros que son indulgencia pura y perfectamente podrían reemplazar un postre. Es el caso del Xocolat, con Johnnie Walker Gold, licor de Falernum, bitter de chocolate azteca y espuma de cítricos. Libaciones que ayudan a encender motores para dar paso y asumir con bríos el ambiente que comienza a apoderarse del lugar bordeando las 23.00 horas, donde las mesas se desplazan y la barra es el centro magnético del recinto. Atento que la cocina igualmente cierra bien avanzada la noche.

Lorenza Bistro. Alonso de Córdova 3854, Vitacura. Tel: +56 9 30710719 / +56 9 86121300. www.lorenzabistro.cl