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Publicado el 20 de mayo, 2018

Rerum Novarum: la nueva cuestión social

Ya no existe el problema del proletariado, ni la migración campo-ciudad, pero sí un cierto malestar de los chilenos, que parecen contentos con su vida privada y los beneficios de vivir en una sociedad libre, pero disgustados con las instituciones y el ámbito público en general.
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La semana pasada se celebraron 127 años desde la publicación de la encíclica Rerum Novarum, piedra angular de las enseñanzas sociales del cristianismo y texto fundamental para todas aquellas personas alarmadas por la justicia social. En ella, el Papa León XIII reflexiona sobre las consecuencias de la llamada “cuestión social”, que abarcó el problema obrero en el mundo industrializado de aquel entonces.

¿Qué vigencia tienen las reflexiones de la Rerum Novarum en nuestros días? Por cierto, Chile ha cambiado profundamente y muchas de las innovaciones que en su momento hizo esta encíclica hoy están superadas por el tiempo. Sin embargo, tal como el mismo León XIII sostiene, “las necesidades de los hombres se repiten de manera constante, de modo que, satisfechas hoy, exigen nuevas cosas para mañana”.

Así, para algunos, como Carlos Peña, Chile estaría experimentando una “nueva cuestión social”. Ya no existe el problema del proletariado, ni la migración campo-ciudad, pero sí un cierto malestar de los chilenos que parecen contentos con su vida privada y los beneficios de vivir en una sociedad libre, pero disgustados con las instituciones y el ámbito público en general. Si bien muchos han reflexionado sobre las causas y posibles soluciones a esta paradoja, es posible que el quid de esta “nueva cuestión social” radique en la convicción cada vez más compartida de que no es posible disociar del todo la vida íntima de la vida pública. “Todo” está conectado.

Si en los 90 creíamos que estábamos a las puertas del desarrollo sólo por la expansión y acceso al consumo, hoy experimentamos nuevos problemas sociales que han puesto en jaque el tipo de desarrollo que estamos llevando. No parecen llamarnos la atención, por ejemplo, aquellas nuevas formas de exclusión que ha producido la tecnología: las redes sociales, en concreto, parecieran tener un efecto importante en el bienestar o malestar de los chilenos. El efecto de las dating apps como Tinder, por ejemplo, pareciera favorecer una cierta idea de liquid love, según expresión del sociólogo Zygmunt Bauman, concepto que pocos se cuestionan, puesto que no hay manera de sobreponerse a la caja negra de la “autonomía individual”, aun cuando miles de personas sufran y quiebren sus vidas y familias.

En suma, es posible que la Rerum Novarum nos parezca abstracta y algo descontextualizada para la realidad que vivimos. Pero, ciertamente, el mismo mundo nos está llevando a cuestionarnos cada vez con más fuerza el tipo de libertad que queremos y cómo ésta interactúa con el medio social. No existe un desarrollo auténticamente integral si no somos capaces de entablar estilos de vida sólidos, que otorguen verdadero bienestar a las personas y las comunidades.

 

Pablo Valderrama R., director ejecutivo IdeaPaís

 

 

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