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Publicado el 02 de junio, 2018

La “Matrix” tiene el poder de asignar el colegio de tus hijos

Profesora, directora Liceo Bicentenario. Teresa Lagos
Quienes puedan financiar educación particular pagada, podrán seguir educando a sus hijos en los colegios donde estudiaron. Esos apoderados podrán participar libremente de todos los procesos de admisión que quieran y al conocer los resultados podrán tomar decisiones informadas y no producto “del azar”.
Teresa Lagos Profesora, directora Liceo Bicentenario.
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Esta semana participé de una reunión en donde el Mineduc explicó el funcionamiento de la nueva plataforma a través de la cual los apoderados deberán postular a sus hijos a los colegios que reciban subvención estatal. Conforme avanzaba la charla, empecé a sentir la misma sensación que experimento cuando tengo que llamar al “call center” porque se cayó Internet: “Indíquenos su RUT, si es para contratar servicios marque el uno, si es para conocer el estado de facturación marque el dos, si quiere ser atendido por un ejecutivo marque el cuatro…”

Les cuento: a partir de septiembre 2018, los apoderados que quieran matricular sus hijos en los primeros años de ingreso a un colegio con subvención estatal, deberán entrar a www.sistemadeadmisiónescolar.cl, escoger un colegio, registrarse como apoderado, llenar el formulario con sus datos, e indicar y acreditar si tiene algún hermano matriculado o los padres trabajan en ese establecimiento. Podrán repetir este procedimiento en varios colegios para luego ordenarlos según sea su preferencia… La “Matrix” determinará en qué colegio queda el estudiante asignando tres prioridades: la primera, “es hermano” sólo si existe relación de consanguineidad; la segunda, condición de “vulnerable” establecida por el Estado; la tercera, si uno de sus apoderados trabaja en el colegio… nuevamente la relación de sangre. A menos que el apoderado sea su tutor legal. Luego, serán sorteados en los colegios según el orden de preferencia señalado.

Ahora bien, para los hijos primogénitos, sólo el azar. Para los hermanos de crianza y no de consanguineidad, sólo el azar. Al inmigrante que recién llega, sólo el azar. ¿Cómo le explicamos a una familia cuya hija, aplicada, que siempre ha ido a clases, con promedio 6,7 no quedó en primero medio del colegio de excelencia que quería? Sólo el azar.

Considero grave que, a tres meses de la implementación nacional, la primera y tercera prioridad -“ser hermano” y “ser hijo de funcionario del colegio”- no consideren las variadas relaciones familiares que hoy existen en nuestra sociedad y circunscriba el concepto de “hermano o hermana” sólo a la consanguineidad. Esto resulta tremendamente restrictivo, frío, poco empático y alejado de la realidad de muchas familias chilenas.

Además, no es igualitario. Quien tenga los recursos económicos que le permitan financiar educación particular pagada, podrá seguir educando a sus hijos en los colegios donde estudiaron. Esos apoderados podrán participar libremente de los todos procesos de admisión que quieran y al conocer los resultados, tomar decisiones informadas y no fruto “del azar”.

Desde el colegio que dirijo, sé que tendré que contener el descontento de familias a las que la plataforma dejó fuera y en todos estos casos darles la dirección de la ventanilla, en la que deben plantear sus descargos o, peor aún, el teléfono del “call center” desde el cual una voz neutra e impertérrita recogerá gentilmente su reclamo invitándolo a seguir participando en esta tómbola 2.0.

Teresa Lagos Söhrens, profesora y Directora

 

FOTO:PABLO ROJAS MADARIAGA/AGENCIAUNO

 

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