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Publicado el 16 de diciembre, 2017

El delantal blanco no logra cubrirlo todo

El delantal blanco intenta de la Presidenta Bachelet recuperar una imagen impoluta y transferir responsabilidades, ocultando lo que otros ya vieron.
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Al término del gobierno y en su necesidad imperiosa de continuidad para mantener sus privilegios, no asumir responsabilidades y seguir en el juego por cuatro años más, la Nueva Mayoría recurre nuevamente al Delantal Blanco. El regreso triunfante de Bachelet 2014 y la mayoría parlamentaria conquistada, les generaron una sensación de superioridad moral en todos los campos y una soberbia retroexcavadora en lo práctico, dispuesta incluso a barrer y denostar los logros de la Concertación.

Para acabar con Chile Vamos, las emprendió contra el Grupo Penta y se solazaron exhibiendo a sus dueños en prisión preventiva. Pero se les olvidó que muchas otras empresas los financiaron generosamente, con los mismos métodos, incluso pasando por sobre sus propios principios morales e ideológicos, como en el caso SQM del yerno de Pinochet. Y se supo.

El lucro de particulares e instituciones no sólo delictual, fue tildado como ilegítimo y causa de todos los males del país. Pero estalló el caso Caval y mostró que el lucro, incluso delictual, podría estar en la propia casa de la Presidenta. La Universidad Arcis como institución y sus gestores tenían pecados similares a la Universidad del Mar. El  PS y PC lucraban con su patrimonio invertido en el sistema financiero que denostan. Finalmente, en personas del gobierno lucraron cuatro años vía corrupción, jubilazos, captura de parcelas (Codelco, Enap, Indap, Sename, etc.) y en la Moneda, con sueldos millonarios y bonos especiales.

Ahora les pasó lo mismo con las listas de espera en salud. Reprocharon la salida “administrativa” de pacientes en lista del Hospital San José durante el gobierno de Piñera —caso que fue denunciado por el mismo gobierno y removido el director—buscando una ventaja política electoral. Pero les estalló en la cara el Hospital de Rancagua, desde 2015 con un informe de graves irregularidades y respecto del cual no habían hecho nada; ahora anuncian una querella, como si no fueran responsables en modo alguno, “contra los que resulten responsables”.

Contra qué y quién las emprenda el gobierno, se ha encontrado involucrado de una u otra forma. Así es que luego de esforzarse en buscar la impunidad con una actuación sesgada del Ministerio Público, SII, Consejo de Defensa del Estado, Superintendencias e incluso la anterior Contraloría, contribuyeron a intentar revertir las consecuencias, al menos desde el punto de vista netamente legal. No hay nadie del gobierno condenado por nada y eso le permite pensar que ahora, ante un próximo veredicto de las urnas, no le queda otra cosa que reponer el Delantal Blanco, “grito y plata en este país”, para tapar lo que se pueda con venta de humo e intentar pasar como “testigo” y no como parte responsable de la oscura trama, crisis de confianza e institucional del Chile de hoy.

 

Sergio Rodríguez Galant

 

 

FOTO: PEDRO CERDA/AGENCIAUNO

 

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