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Publicado el 08 de diciembre, 2015

Sergio Bitar y las elecciones en Venezuela: “Chile puede facilitar una conversación entre el gobierno y la oposición”

Autor:

Uziel Gomez

En su opinión, se requiere que ambas partes busquen consensos básicos en material económica y política para sacar al país del complejo momento en que se encuentra.
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Uziel Gomez

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El ex ministro y senador chileno, Sergio Bitar, estuvo exiliado en Caracas entre 1976 y 1982, y desde entonces ha estado pendiente de lo que ocurre en dicho país, que este domingo vivió una jornada histórica que terminó con 17 años de dominio chavista en el Congreso.

Entre otras actividades, actualmente viaja por varios países del mundo como consultor internacional en temas políticos y de transición, aspecto en el que tiene gran experiencia, principalmente por el rol que jugó en el retorno  de la democracia.

El mes pasado Bitar estuvo una semana en Venezuela como parte de una delegación de la fundación internacional IDEAS y la universidad católica Andrés Bello, y prepararon una serie de recomendaciones al Tribunal Nacional Electoral que no fueron acogidas.

“El problema principal que planteamos es que el que gane actúe con magnanimidad y el que pierda reconozca el resultado, y que entre ambos se establezca una visión del país más amplia y patriota con espacios de diálogo para reducir la polarización. El gran riesgo de Venezuela es la polarización y esta elección es la oportunidad de retomar las bases de una democracia, que es el diálogo, y ponerse de acuerdo para gobernar porque la situación actual hace imposible a un solo sector darle gobierno al país, dada la situación económica”, señala el ex ministro de los gobiernos de Salvador Allende, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet.

-La oposición ha planteado liberar a los presos políticos como primera medida…

-Esas son materias de negociaciones porque la amnistía para los presos políticos tiene implicaciones con la justicia, la policía, y con distintos órganos del estado. Esas materias se pueden amenazar por ley pero hay que negociarla. Tienen que ser cosas bien pensadas. La clave es la iniciativa política pro diálogo y el apoyo internacional al diálogo. Hay referentes históricos muy importantes.

-¿Cómo ve el nuevo escenario político en Venezuela?

-Con la nueva Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, que ha sido uno de los personeros más duros del chavismo, deja la presidencia y será muy importante cómo se comporte la oposición. Si actúa unida es una cosa, si se divide es otra, si dice que inmediatamente va a plantear el revocatorio es una cosa, si plantea fiscalización y colaboración es otra. El gobierno igual. Hay que ver si Maduro asume el resultado como un afianzamiento de la democracia, y de hacer correcciones importantes en el plano económico y político. Hay que evitar que los sectores radicalizados de ambas partes se quieran imponer con arrogancia.

– ¿La experiencia chilena en la transición le podría servir a Venezuela?

-Acaba de salir un libro, editado por la fundación Ideas, que lo edité junto a un profesor norteamericano, “Transiciones democráticas, enseñanzas de líderes mundiales”, en que entrevistamos a 13 presidentes de Asia, África, América Latina y Europa que hicieron transiciones a la democracia, y contiene una riqueza enorme de experiencias sobre cómo llevar transiciones o perfeccionamientos democráticos. No se puede asimilar Maduro a Pinochet, son dos cosas muy distintas.

Bitar: “El chavismo clásico se fue distanciado por la inercia del ejercicio del gobierno y el deterioro de la situación económica, no puede decir que ayuda a los más pobres cuando hay colas, y cuando las carencias de recursos y bienes son tan grandes y el descontento es muy alto”

-¿Qué recomendaciones entregan los presidentes que han liderado transiciones democráticas?

-La primera es crear un piso de conversación entre los líderes que están en conflicto para conocerse, disminuir las caricaturas, bajar el grado de hostilidad y descalificación, y explorar  un espacio donde pueda haber acuerdo que fortalezca el régimen democrático. La segunda son siempre algunos acuerdos para hacer correcciones económicas. En Venezuela la crisis económica  viene a tal velocidad, que el Gobierno está obligado a tomar decisiones, pero esas decisiones pueden tener un costo económico y social enorme. Para que se pueda producir tiene que haber una explicación conjunta para respaldar medidas que contenga la inflación, cambie la política cambiaria, estimule la capacidad agrícola y reponga la capacidad de industrialización. Lo tercero es reforzar que la democracia es el camino y en particular que este ejemplo de las elecciones muestra que cualquier forma que no sea esa es más difícil.

-¿Qué países pueden ayudar en la transición en Venezuela?

-Se habla del Papa y del nuncio, y de que el comandante en jefe de las FF.AA. es un hombre con respeto a la democracia, que puede ser un factor importante. Los países de América Latina deben poner su capacidad para inducir a ese dialogo, y Chile puede jugar un papel muy particular. El cuadro con Brasil es muy complicado, no puede ejercer ese rol internacional por su presidenta. En Argentina, Macri genera distancia con el gobierno venezolano. Colombia tiene complicaciones de ser un país limítrofe, y Chile, Uruguay y Perú podrían ayudar a convocar los sectores democráticos de América Latina y activar una iniciativa del Unasur de diálogo que no fructificó.

-¿En qué puede ayudar Chile a Venezuela?

-Chile puede replantear el diálogo en Unasur, hablar y tomar la iniciativa diplomática con otros países, hacer esfuerzo con la oposición y el gobierno. La posición del gobierno chileno, que ha sido criticada por algunos acá, ayuda a que mantenga un grado de equilibrio que le permita facilitar o poner a disposición sus capacidades para una conversación entre el gobierno y la oposición. El embajador de Chile en Venezuela Pedro Felipe Ramírez (ex ministro de Allende) es una persona que cumple bien ese rol, ya que tiene el respeto del gobierno y tiene diálogo con la oposición.

-¿Qué pasará en el chavismo con la derrota?

-Creo que a mediano y largo plazo tenemos que pensar si el chavismo es algo que se va a diluir o es una especie de peronismo venezolano, yo tiendo a pensar en esto segundo. Creo que el chavismo constituye parte de la cultura, la forma en que murió Chávez, el esfuerzo que realizó y lo que representa. Puede ser o no mayoritario pero va a perdurar. No es un factor que se pueda poner entre paréntesis y pensar que esta elección inicia su declive. Dentro de esa perspectiva, se han ido configurando grupos que no están transparentados en el gobierno. El chavismo clásico se fue distanciado por la inercia del ejercicio del gobierno y el deterioro de la situación económica, no puede decir que ayuda a los más pobres cuando hay colas, y cuando las carencias de recursos y bienes son tan grandes y el descontento es muy alto.

-¿Cuál es la situación de la oposición, podrá mantener la unidad?

-Es un águila de dos cabezas, hay dos líneas que han logrado conciliarse  y que vamos a ver si son capaces de mantener esa conciliación en lo que viene. Si saldrá un grupo muy duro, que dirá afuera con este gobierno o si se sentará a negociar para resolver los problemas y llegar a las próximas elecciones con un país gobernable. Se está acelerando el deterioro económico a una velocidad tal que es imposible que se mantenga el país tranquilo en los próximos meses.  Buena parte del resultado electoral es por el deterioro económico.

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